jueves, 2 de mayo de 2013

Bacterias y cemento.

Una de las tendencias más grandes en cuanto a materiales, es la búsqueda de componentes mucho más ecológicos. Gracias a ello, se han logrado fusionar ideas inorgánicas con biología. Un perfecto ejemplo de ello son las aplicaciones de ecomateriles en construcción y arquitectura.

El hormigón es uno de los materiales de construcción más utilizados en el mundo, pero se puede ver afectado por una de las patologías más comunes: aquella que da lugar a la corrosión de las armaduras de acero que hay en su interior, principalmente por la aparición de fisuras. 

Un ejemplo típico de este fenómeno sucede en las cornisas de muchos edificios. Pero este problema podría tener un remedio relativamente sencillo, porque científicos de la Universidad de Delft (Holanda) creen haber encontrado la forma de fabricar un cemento autorreparable, mediante bacterias que en presencia de agua producen caliza.

El truco está en fabricar un bio-cemento con unas pequeñas cápsulas de cerámica que contienen esporas de bacterias y el nutriente que las mantiene vivas: lactato cálcico. Estas esporas permanecen latentes hasta que entran en contacto con el agua, siendo entonces el momento en el que las bacterias dan paso a la de la calcita, y por tanto al relleno de las fisuras presentes en el cemento.

Estos de investigación han desvelado que con este proceso es posible sellar grietas de hasta 0,5mm, todo ello en laboratorio, por lo que ahora se está a la espera de conseguirlo en condiciones reales. Quién sabe, lo mismo dentro de unos años vemos en el mercado materiales de construcción, basados en bio-cementos que tienen esta sorprendente propiedad.

La imagen muestra una grieta tratada durante un año de actuar las bacterias.

fisura-reparada-por-bacterias

No hay comentarios.: